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| PSU y Libertad de Enseñanza
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LAMENTARSE POR LA LECHE DERRAMADA
REFLEXIONES SOBRE LA PSU Y
LA LIBERTAD DE ENSEÑANZA
Durante el seminario sobre libertad de educación y equidad, organizado por el ente privado LIBEDUC (Asociación de Padres y Educadores por la Libertad de la enseñanza), diversas autoridades académicas, políticas e intelectuales enfrentaron, a través de sus exposiciones, a la controvertida PSU fundamentando que ésta vulnera a la libertad de educación en Chile y que no es la mejor carta, sobre la mesa, para consolidarse como la única vía de acceso hacia la educación superior.
La PSU no ha estado lejos del ojo del huracán desde que el Consejo Superior de Educación decidió abolir la antigua Prueba de Aptitud (PAA).
Los detractores de esta nueva prueba de selección, han llegado a calificar como una impostura el hecho de que autoridades del Ministerio de Educación le otorguen a la PSU algún valor predictivo sin no antes haberla aplicado, para así obtener mayor información de cómo van a ser específicamente los resultados que arroje en el país.
El ex-Prorrector de la Pontificia Universidad Católica de Chile y actual Decano de la Facultad de Ciencias Sociales en dicha casa de estudios, Pedro Morandé, expuso durante el seminario “Libertad de Educación y Equidad” organizado por LIBEDUC (Asociación de Padres y Educadores por la Libertad de Enseñanza), su visión sobre el actual proceso de selección a la universidad, de acuerdo a su experiencia como docente por más de 30 años.
“La PSU no tiene nada que ver con la educación. Fue una imposición de las legislaciones vinculadas a la distribución de los recursos fiscales. Por lo tanto, era de interés para el Ministerio tener una prueba nacional para comparar la entrega y la eficiencia de los fondos”, expuso el académico.
A diferencia de las universidades estatales, las privadas gozan de mecanismos propios para la selección de sus alumnos, sin tener que compararse entre sí con una vara común y pudiendo aplicar sus propios criterios y principios educativos a la hora de escoger a los futuros universitarios.
Otro aspecto resaltado por Morandé, fue que la determinación al ingreso a la educación superior aparece como el indicador y la medida del cumplimiento de los objetivos de la enseñanza media. Para el Decano de la Universidad Católica, esto representa un problema serio ya que pone en juego a la libertad de enseñanza.
Harald Beyer, Coordinador Académico del Centro de Estudios Públicos, también participó en el debate sobre libertad de educación haciendo referencia de que no se puede dudar de que las pruebas de selección a la universidad son exámenes de altas consecuencias que influyen en los procesos educativos de liceos y colegios. Teniendo esto en cuenta añadió que países, como Estados Unidos e Inglaterra, se preocupan de realizar un cuidadoso diseño de sus exámenes de admisión, sin llegar a una sola prueba que unifique el proceso de admisión hacia la universidad.
Para el investigador del CEP, nuestro país no ha consolidado esta forma de organización y lo ejemplificó diciendo que se realizaron variaciones a última hora, como fue la alteración en el tiempo de duración de la PSU, a sólo semanas de su ejecución a nivel nacional.
Para Beyer, el antiguo sistema de admisiones había sido compatible con la libertad educativa. “Lo más probable es que esta nueva prueba ponga en entredicho esa libertad”, manifestó.
La Innecesaria Jerigonza
Pero hubo otros actores dentro de esta discusión académica. Hugo Montes, Premio Nacional en Ciencias de la Educación (1995), graficó una infracción de la libertad en la educación hacia todos los colegios, tanto públicos como privados, debido a la imposición de los Contenidos Mínimos Obligatorios aplicados en los planes y programas únicos establecidos por el Ministerio de Educación.
Sus críticas apuntaron al desconcierto que le produce analizar el qué y el cómo los profesores deben enseñar los nuevos contenidos, “Escritos en una jerigonza innecesariamente difícil”, comentó.
En sus conclusiones, Montes resumió los siguientes problemas, “El contenido de las materias es excesiva e inabordable para el tiempo disponible, existe una falta de adecuación entre algunos temas y las edades en que se estudian y finalmente, hay una tendencia hacia la mezcla no siempre afortunada de temas diferentes”, explicó.
El experto en educación, reveló sus observaciones citando el caso de alumnos de Primer Año Medio, cuyos rangos de edad oscilan entre los 14 y 15 años.
Estos adolescentes deben enfrentarse hoy, en sólo un año escolar, a conceptos fundamentales de sociología, economía, educación cívica y derechos humanos entre otros, para luego tratar de generar discusiones en torno al problema de la justicia social, la xenofobia, los mecanismos de asignación de recursos, y reflexionar sobre la discriminación social. ¿Dónde queda entonces, el espacio para la libertad de enseñanza, la creatividad dentro de la sala de clases y el tiempo requerido para ahondar en las inquietudes que posee un joven a esta edad?
Otra aguda reflexión, en torno a este delicado tema, lo formuló María Luisa Vial. Fundadora y actual Directora de la Fundación Educacional Barnechea. Institución de reconocido prestigio por la calidad educativa de sus colegios, a lo largo de todo el país.
Con referencia a la PSU de este año, la académica explicó que los establecimientos escolares dejan de educar a los alumnos según su propio proyecto y se dedica a prepararlos para una prueba que ni siquiera cubrirá la totalidad de los Contenidos Mínimos Obligatorios sino sólo una parte de éstos, fijados por una comisión del Consejo Superior de Educación la cual además, al conformarse, excluyó a los representantes de las universidades privadas y de los colegios particulares, también miembros de dicha colectividad.
“No existe libertad para distribuir las materias del currículo según lo estime el colegio. Los llamados Contenidos Mínimos Obligatorios son tan extensos, en cuanto a tamaño, que se transforman en únicos y el programa oficial pasa a ser el del Estado con violación directa de la libertad de enseñanza”, precisó.
La exposición de la educadora fue clara y tajante para precisar las discrepancias que ella percibe entre las intenciones declaradas de la Reforma Curricular y el efecto que ésta produce en los alumnos. Efectos que además, para Luisa Vial, menoscaban el plano espiritual de las personas. “Si la gente no reflexiona, no piensa por sí misma, no responde con el corazón también a muchas cosas, es muy difícil que esa persona pueda ser educada”, aseveró.
El Diputado UDI José Antonio Kast, miembro de la Comisión de Educación de la Cámara Baja declaró, durante el seminario, que la fortaleza de la educación superior es la diversidad.
El parlamentario se manifestó contrario a que sea el Estado quien ejerza un rol fiscalizador sobre la educación. “La educación no tiene por qué cambiar cada seis años en Chile. Los conceptos deben ser claros, precisos y permanentes en el tiempo. Ojalá que un socialista, en un gobierno de derecha, pudiera estar tranquilo que va a tener la libertad de que sus hijos serán educados en lo que él considera lo correcto y que los niños no estarán sujetos al juego democrático”, afirmó.
LIBEDUC a través de sus actividades, como el seminario sobre Libertad de Educación y Equidad, profundiza el debate social en torno al complejo tema de la educación.
En las palabras del filósofo y profesor universitario Antonio Amado, miembro del directorio de LIBEDUC, “Los padres deben tener la libertad para escoger en quienes delegan; los profesores la libertad de enseñar como saben; y los colegios la libertad para responder en forma coherente a lo que ofrecen a los padres seleccionando adecuadamente a sus profesores, según sus propias exigencias educativas, y no bajo las garantías del Estado”.
Para los expertos involucrados en este tema, la PSU causa diversas ramificaciones no sólo para el proceso de admisión a la educación superior sino también, para la calidad de la enseñanza, las facultades formativas de los colegios, y la libertad que debe imperar para que los profesores desarrollen las aptitudes existentes en cada alumno.
PAULA SCHMIDT MEYERHOLZ
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