Quienes Somos  
Noticias  
Documentos  
Buscador  
Contacto  
Mapa del sitio  
Seminario Libeduc 2003  
Noticias   Cartas al Director   Editoriales   Libeduc en la Prensa    
inicio
noticias

La PSU al banquillo

-¿Cuál es el mayor problema de la PSU?

"El ahogo de la libertad curricular. Durante años el Ministerio de Educación fue dando paso a la libertad de enseñanza. Se podían presentar programas propios y los aprobaban. Con la PSU los programas del ministerio se volvieron obligatorios. Para no perjudicar a nuestros alumnos, tenemos que adoptarlos necesariamente. Lo que supone, por ejemplo, casi abandonar materias como la historia universal".

"Es un atentado contra la libertada de enseñanza y nadie ha levantado la voz. Me duele especialmente el silencio de las autoridades de la Universidad Católica. La UC nació, precisamente, gracias a una batalla que se dio por la libertad de enseñanza. El silencio ha sido tremendo".
El Mercurio Artes y Letras
Domingo 5 de diciembre de 2004

Elena Irarrázabal Sánchez


Según el C. de Rectores, hay que evitar la "inflación" en las notas que se ponen en muchos colegios. No todos quedaron contentos.
Foto:El Mercurio





El director del Liceo de Aplicación y el ex director del colegio Tabancura entregan punzantes opiniones sobre la prueba, las notas infladas y la formación escolar.

--------------------------------------------------------------------------------


ELENA IRARRÁZABAL SÁNCHEZ

No todos disfrutarán del cálido feriado del 8 de diciembre. Habrá una multitud de jóvenes temblorosos, que ese día deben cumplir el tradicional trámite del "reconocimiento de sala". Y nada de carrete o trasnoche. Los dos próximos días, el 9 y 10 de diciembre se rinde la PSU en sus distintas modalidades.

Sin celular

Hay dos pruebas obligatorias: Lenguaje y Comunicación y Matemáticas. A su vez, existen dos optativas (aunque se debe rendir obligatoriamente al menos una de ellas): la prueba de Historia y Ciencias Sociales y la de Ciencias. Esta última tienen un módulos común y otro electivo, en que se eligen materias como Biología, Física o Química.

Como siempre, el equipaje necesario para los miles de jóvenes que la rinden es exiguo: un lápiz grafito y una goma de borrar. Nada de calculadoras ni de celulares parlanchines. Luego vendrán los resultados, las carcajadas y las lágrimas. Y las opiniones sobre este polémico instrumento, que se utiliza por segunda vez en la historia y que desde su doloroso parto ha estado rodeado de controversias. Sin mencionar su complejo "período de espera" o "prenatal" que incluyó el SIES y el PAT, antes de que PSU viera la luz.

Entre los temas que generaron más polémica durante el proceso de este año estuvo la anunciada reducción del puntaje otorgado por las 25 universidades tradicionales a las notas obtenidas en la educación media.

Esta medida fue acordado por el Consejo de Rectores con la idea de corregir la distorsión producida por la "inflación" o sobrevaloración de notas que los profesores colocan a sus alumnos en muchos establecimientos a través de Chile. La decisión generó masivas manifestaciones de escolares en el centro de Santiago, que protestaban por el "cambio en las reglas del juego". Finalmente, la aplicación de nuevas tablas de transformación de las notas de enseñanza media fue postergada para el año 2005.

"ES UN BUEN INTENTO DE SÍNTESIS"

Diciembre es un mes cargado de actividades en los colegios y liceos. Tal vez por eso los directores del Instituto Nacional, Liceo N.o 7, Liceo Carmela Carvajal y Liceo Lastarria no tuvieron tiempo para hablar con "Artes y Letras" sobre la PSU. El director del Liceo de Aplicación A-9 nos recibe, en cambio, muy temprano, en las antiguas dependencias de este liceo fundado en 1892. Eusebio Milla (59), profesor de catellano, lleva nueve años como director de esta institución en la que se educan 2.450 alumnos (nueve cursos por nivel), en dos jornadas cada día. En la noche hay una tercera jornada, dirigida a 700 adultos. Los alumnos de este liceo obtuvieron el año pasado 580 puntos promedio en la PSU, según explica el director.

-¿Quedó satisfecho con el desempeño en la PSU?

"Sí. Yo considero que la PSU puede ser un instrumento más interesante que la PAA. Es un buen intento de saber qué pasa con los jóvenes después de 12 años de escuela. Intenta ser una buena síntesis. Puede ser más justo para el sistema tratar de medir los contenidos. Que se acorte la brecha, y no se agrande".

-¿Cómo vivió el proceso 2003? ¿Hubo muchas incógnitas e interrogantes? "Los medios de comunicación contribuyeron enormemente a enturbiar la situación, con estas falsas controversias, que dieron pie a discusiones bizantinas".

-Es decir, lo considera un proceso fluido.

"Hubo cambios, pero por las presiones que se ejercieron".

-Algunos profesores de quejan de estar constreñidos por los contenidos.

"El problema es que esos contenidos mínimos no son tan mínimos. Algunos profesores dicen que no alcanzan a pasar la materia, pero ahí hay también un problema de metodología. Ya no se trata de pasar el libro.

Con una adecuada metodología se pueden lograr esos contenidos y muchos más. Eso es lo que intentamos hacer, aunque es complejo en colegios tan masivos como el nuestro".

-¿No los desfavorece tener menos horas que otros para pasar esos contenidos mínimos?

"Es un hecho, aún no tenemos la jornada extendida de 44 horas. Nuestros cuartos y terceros medios trabajan 38 horas; es decir, están seis horas de ella. También tenemos una gran diferencia en los recursos".

-A usted le interesa la PSU porque permitiría una mayor equidad. Pero el último ensayo habría revelado un aumento en las brechas entre instituciones municipalizadas y colegios subvencionados y particulares.

"Esto es un proceso. Ése es un análisis simplista, es no querer ver más allá de las narices. La PSU no se puede descontextualizar del proceso educacional del país. Por ejemplo, el incremento en la enseñanza preescolar va a tener un gran impacto en la enseñanza básica".

-¿Qué fallas advertía en la PAA?

"Creo que respondió bien durante un buen tiempo. Pero al haber ahora un mayor énfasis en los contenidos, va a tener mayor posibilidad de predecir y proyectar. Una cosa es entrar a la universidad y otra es durar ahí, donde los contenidos son importantes".

-¿Se necesitan más ensayos oficiales?

"A medida que avance el proceso va a haber más. Es así cuando las cosas parten".

-Si hay que darle tiempo a la PSU, ¿no se está experimentando con los alumnos que la dan hoy?

"Siempre se viven procesos parecidos cuando hay cambios. Lo mismo pasó cuando partió la UC, cuando se iniciaron las universidades privadas".

-Pero hay una decisión voluntaria al elegir esas instituciones. Dar la PSU no es voluntario.

"Muchas cosas en la vida no son voluntarias. A uno le toca vivir determinado momento. Yo, por ejemplo, no elegí vivir el golpe y la dictadura, pero me tocó de todas formas".

Las notas

-¿Están infladas las notas en muchas instituciones?

"Claro, y no sólo a nivel de la enseñanza media, sino también en las universidades".

-Hablemos de lo que pasa a nivel escolar. ¿Por qué se da ese fenómeno?

"Hay un problema serio en la evaluación, que tiene varias dimensiones. En primer lugar, la consistencia de las notas es muy diferente según el lugar de las que provienen. Yo lo veo en los niños que postulan a nuestro séptimo básico.

Algunos vienen con un 6,8 y ni siquiera superan la prueba de ingreso. Hay determinados colegios, que ya tenemos localizados, a los que no les consideramos las notas, pues engañan a sus niños y apoderados. Por eso, aparte de las notas, tenemos una evaluación propia".

"Por otra parte, hoy se vive entre los adolescentes una gran desmotivación por aprender. Cuesta despertar un amor por el conocimiento. Entonces, a veces se usan las notas como uno forma de estimulación, lo que puede contribuir a inflarlas".

-¿Qué se debiera hacer?

"Creo que el rector Riveros tiene razón. Hay que ponerse a trabajar para solucionar este tema. Pero no se puede hacer de un día para otro".

-Diego Ibáñez dice que una de las claves para mejorar la educación es que los profesores tengan más horas libres pagadas.

"Totalmente de acuerdo. Uno de nuestros grandes problemas es que los profesores pasan un porcentaje muy alto su tiempo haciendo clases".

"En los colegios particulares, a veces tienen hasta 10 horas libres. Aquí, son dos a cuatro horas libres, versus 15 a 20 horas haciendo clases a 45 alumnos. Falta entregar los tiempos para poder hacer las cosas como corresponde y no andar corriendo. Tiempo para preparar, corregir, hacer trabajo interdisciplinario, chequear las evaluaciones. Por ejemplo, si se aplica una prueba, hay que ver si el instrumento funcionó bien. Si no, a la vez siguiente se aplica la misma prueba, con los mismos déficit".

-¿Echa de menos algún otro mecanismo relevante ?

"Sería muy útil tener más tiempo para trabajar con la familia. Sobre todo ahora que un gran porcentaje de las madres laboran. Muchos de nuestros alumnos, por ejemplo, se quedan toda la mañana solos en sus casas y disponen de mucho tiempo libre. Sería importante conversar con la familia para tratar de lograr ciertas pautas Una cierta disciplina para levantarse, almorzar, hacer algunas actividades útiles. Que pudieran venir al colegio, tal vez.

PSU LENGUAJE: "ES OTRA ÉPOCA"

Profesor de castellano de la Universidad Católica, Eusebio Milla sostiene que los actuales contenidos de la asignatura de "Lenguaje y comunicación", controlados en la PSU, "apuntan a que el alumno sepa relacionar, usar el lenguaje, poder analizar y comprender".

-Se dice que los contenidos ponen mucho énfasis en los diarios y la TV.

"Por algo se llama Lenguaje y Comunicación".

- Algunos han opinado que la buena literatura está bastante abandonada.

"Tengo un punto de vista distinto al que ha expresado, por ejemplo, Hugo Montes, quien fue mi profesor. Al referirse a los nuevos programas, él decía que los alumnos nunca iban a conocer a Azorín. Yo pienso que no va a pasar nada con eso. La gente va a ser feliz sin conocer a Azorín. Antes se estudiaba mucha historia universal, mucha literatura española, era un mundo distinto. Hoy día vivimos en un mundo de comunicación, que tiene serios problemas para entenderse. Está demostrado que profesionales, que quizás leyeron el Cid y a Azorín, no son capaces de entender instrucciones básicas. Las cosas han cambiado y no nos podemos negar al mundo que estamos viviendo".

"ES UN MONUMENTO A LA IMPROVISACIÓN"

A Diego Ibáñez no le falta experiencia educativa. Fue director del colegio Tabancura a lo largo de veinte años. Hoy sigue "con las manos en la masa", como asesor académico y pedagógico de los colegios Tabancura, Los Andes, Cordillera, Huelén y Los Alerces. Aunque aclara que los colegios en que colabora "han obtenido tres de los cuatro más altos promedios a escala nacional de la única PSU oficial", el tema lo inquieta y lo ha motivado a enviar una serie de polémicas cartas a "El Mercurio". Aquí expone sus argumentos, no sin cierto desencanto. "Hay un silencio generalizado. Todos se han quedado mudos".

- ¿Mejora este año el panorama de la PSU?

"No se ha rectificado ni se han asumido los errores y se sigue actuando sin ninguna seriedad académica. La PSU sigue siendo un monumento a la improvisación. Se está experimentado con los alumnos".

-El Consejo de Rectores ha defendido la seriedad del instrumento. ¿Por qué insiste tanto en la supuesta improvisación?

"Este año ha habido sólo dos ensayos. Curiosamente, la única prueba oficial, la del año pasado, no ha sido publicada. Las universidades y algunos preuniversitarios han elaborado ensayos, pero nadie sabe realmente si se está estudiando lo correcto".

"El año pasado, después del único ensayo oficial del año pasado, se dieron cuenta de que faltaba tiempo para rendirla y hubo que agregarlo. ¡A dos meses de la prueba! Tras los resultados, las universidades tradicionales quedaron con vacantes libres. Se perdieron hasta becas de mérito. Nada serio se puede imponer con atolondramiento".

-Pero se supone que la PSU es una prueba de transición.

"Ése fue uno de sus nombres, pero cuando se improvisa y no se reconocen los errores, lo transitorio corre el riesgo de volverse permanente. La PSU seguirá acumulando falta de fiabilidad si no se enmienda".

-¿Lo satisfacía la PAA?

"La PAA necesitaba, a lo mejor, revisiones parciales, pero comprobó sólidamente su capacidad predictiva. Y se borró de una plumazo".

-Pero se sostiene que la PAA estaba desvinculada de los contenidos de educación media.

"Si el ministerio quiere comprobar que "sus" contenidos hayan sido asimilados por los alumnos, que haga una prueba Simce en cuarto medio. Se juntó esa medición con el ingreso a la universidad, dos cosas muy distintas".

-¿Qué propone en concreto?

"Si se quiere introducir una nueva prueba, se puede hacer en un plazo de 5 a 10 años, pero no de golpe. Como han sostenido Mladen Koljatic y Mónica Silva, académicos de la UC, la prueba debe validarse técnicamente, a través de instituciones independientes como el ETS norteamericano. Además, los alumnos necesitan ensayos suficientes".

La plata y la PSU

-¿Cuál es el mayor problema de la PSU?

"El ahogo de la libertad curricular. Durante años el Ministerio de Educación fue dando paso a la libertad de enseñanza. Se podían presentar programas propios y los aprobaban. Con la PSU los programas del ministerio se volvieron obligatorios. Para no perjudicar a nuestros alumnos, tenemos que adoptarlos necesariamente. Lo que supone, por ejemplo, casi abandonar materias como la historia universal".

"Es un atentado contra la libertada de enseñanza y nadie ha levantado la voz. Me duele especialmente el silencio de las autoridades de la Universidad Católica. La UC nació, precisamente, gracias a una batalla que se dio por la libertad de enseñanza. El silencio ha sido tremendo".

-Una de las motivaciones de la PSU es la equidad.

"Estoy convencido de que ahora es más fácil preparar la PSU si se tiene plata para pagar un preuniversitario. Los alumnos de bajos ingresos tienen menores posibilidades, además de que disponen de menos horas para pasar los contenidos. Hay otros universos bastante afectados, como los alumnos rezagados".

-El año pasado se permitió aumentar la ponderación de las notas. Ahora se dice que las notas están infladas.

"Se sorprendieron de que casi no hay alumnos con 4,5 en casi todo el país. ¡Pero qué sorpresa! No es novedad para nadie realmente interiorizado en educación. Un colegio mantiene felices a los padres si los engaña".

-¿Cómo evitar las notas infladas y, al mismo tiempo, estimular el buen rendimiento en educación media?

"Lo más serio sería clasificar a los colegios según su rendimiento histórico. Que se hagan distintas categorías y según eso sea la ponderación. Cuando un alumno tiene promedio 6.9 y saca 450 puntos es una vergüenza, entre otras razones por la cruel desilusión de ese alumno que se consideraba excelente. En nuestro caso, creo que durante generaciones perjudicamos a los alumnos por no inflar las notas. Pero estabamos convencidos de que es más importante crear un hábito de estudio, que regalar notas".

-¿Cómo darle la mano, concretamente, a un alumno municipal empeñoso, que no tiene ninguno de los medios que posee un alumno del Tabancura?

-El Ministerio de Educación ha gastado una infinidad de plata por el camino desviado. Una de las soluciones, a mi juicio, es crear programas muy concretos de apoyo a los profesores. Por lo general, ellos están solos, pésimamente mal pagados y obligados al pluriempleo. No tienen tiempo para preparar clases ni para corregir pruebas: normalmente lo hacen en horas de clase".

-¿Qué hacer, entonces?

"La calidad de educación va mejorar si a los profesores se les asigna un tiempo pagado suficiente para la preparación de las clases. Tiempo para estudiar, para preparar buenas pruebas, para corregirlas, para atender a los alumnos débiles. Todo eso es imposible para un profesor de 30 horas de clase semanales, con sólo 3 o 4 horas libres pagadas".

-¿Hay que reencantarlos?

" El desgaste es tremendo al trabajar con 45 alumnos y enfrentar faltas de respeto, padres difíciles, indisciplina. Pero, en general, los maestros tienen buena pasta. Entre otras cosas, necesitan buen material de apoyo. Gente que piense por ellos sobre las mejores formas de traducir los contenidos en ejercicios. Voy a dar un ejemplo concreto. En Internet existe la página shodar.org, creada en Estados Unidos. En cada tema educativo -por ejemplo, fracciones- se entregan los contenidos y se publica un montón de ejercicios. Eso es una ayuda inapreciable".

PSU DE LENGUAJE: "PEDANTE"

A Diego Ibáñez le preocupan especialmente los contenidos de la PSU de lenguaje y comunicación. "La situación es grave. Ver teleseries y leer avisos publicitarios hoy es más importante que leer a Cervantes o a Faulkner. Además, hay que aprender una terminología cursi y pedante, de la que voy a dar ejemplos concretos, sacados de un manual de preparación de la prueba elaborado por la UC y aprobado por el Ministerio de Educación. Tipos de actos de habla: locutivo, ilocutivo, perlocutivo. Actos de habla: ejercitativa y veredictivos. La comunicación verbal es kinésica, proxémica o icónica. Para analizar una narración hay que saber qué es la prosopografía (descripción física), etopeya (descripción síquica) y cronografía (descripción del entorno). También está el narrador heterodiegético. Realmente es una tomadura de pelo".

-¿Por qué cree que se llega a estos contenidos?

En el fondo, hay un enfoque distorsionado del tema de la equidad. Se dice: los alumnos no leen, no tienen libros en casa. Ven TV, sobre todo teleseries. Entonces, nivelemos hacia abajo. Se pretendió quitar todo lo que tiene de "cultural" la asignatura. Pero cayeron en esta terminología, que es peor. Un alumno de un medio económico alto capaz que se aprenda estas palabras. Pero van a ser "chino" en una escuela en el Altiplano. Los más afectados son los medios con menos recursos lingüísticos.


recomiende este artículo
imprima este documento
Cerro Catedral 12150, San Carlos de Apoquindo - Santiago - Chile - Fono: 214 15 12 - e-mail: info@libeduc.cl